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Moduladores epigenéticos y sistema inmune

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Si bien es cierto que son muchos los moduladores epigenéticos claves para el correcto funcionamiento del sistema inmune, hoy en epixlife hablaremos de los más relevantes. 

La expresión de nuestros genes (epigenética), juega un papel fundamental en la regulación de la respuesta inmune del organismo. 

Profundizaremos en la influencia que tienen estos elementos en la respuesta inmune y en la salud y bienestar en general.

Vitaminas

Las vitaminas, como la vitamina D, la vitamina A y la vitamina C, son moduladores epigenéticos con importantes funciones en la regulación del sistema inmune. La deficiencia de estas vitaminas puede afectar la respuesta inmune y predisponer a enfermedades autoinmunes.

Minerales

Correctos niveles de minerales como el zinc, el selenio y el hierro también son clave para el sistema inmune. Estos minerales participan en la activación de células inmunes y en la respuesta inflamatoria, manteniendo un equilibrio necesario para una función inmune adecuada.

Antioxidantes

Los antioxidantes, como el resveratrol y la vitamina E, son importantes moduladores epigenéticos que ayudan a proteger las células del sistema inmune del daño oxidativo. Su consumo contribuye a mantener la salud del sistema inmune.

Ácidos grasos

Los ácidos grasos omega-3 y omega-6 son moduladores epigenéticos que pueden influir en la respuesta inflamatoria del sistema inmune. Un adecuado equilibrio entre estos ácidos grasos es esencial para una función inmune óptima.ç

Aminoácidos

Algunos aminoácidos, como la metionina y la glutamina, también pueden actuar como moduladores epigenéticos en el sistema inmune. Estos aminoácidos participan en la síntesis de proteínas clave para la respuesta inmune.

Microbioma

El microbioma intestinal es un modulador epigenético emergente en la regulación del sistema inmune. La composición de la microbiota intestinal puede influir en la respuesta inmune y en la susceptibilidad a enfermedades autoinmunes.

Exposición tóxica

La exposición a sustancias tóxicas, como metales pesados y pesticidas, afectan la función inmune y aumentan el riesgo de enfermedades relacionadas con el sistema inmune.

3 Moduladores epigenéticos externos para proteger al sistema inmune

1. Alimentación equilibrada: 

Una alimentación rica en frutas, verduras, proteínas magras, granos integrales y grasas saludables proporciona los nutrientes esenciales para fortalecer el sistema inmune. Incorporar alimentos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias ayuda a proteger las células del sistema inmune y a mantenerlo en óptimas condiciones.

2. Ejercicio regular: 

El ejercicio físico moderado contribuye a fortalecer el sistema inmune al promover la circulación sanguínea y estimular la actividad de las células inmunes. Mantener una rutina de actividad física regular ayuda a reducir el estrés, mejorar la calidad del sueño y fortalecer la respuesta inmune contra posibles amenazas.

3. Gestión del estrés: 

El estrés crónico debilita el sistema inmune y aumenta la susceptibilidad a enfermedades. Practicar técnicas de relajación como la meditación, el yoga o la respiración consciente puede ayudar a reducir los niveles de estrés y mejorar la respuesta inmune. Priorizar el autocuidado y dedicar tiempo a actividades que te relajen y te hagan sentir bien contribuye a proteger tu sistema inmune.

3 Claves para optimizar el sistema inmune

1. Hidratación adecuada:

Mantenerse bien hidratado es esencial para un sistema inmune saludable. El agua ayuda a transportar nutrientes y eliminar toxinas del organismo, lo que favorece el correcto funcionamiento de las células inmunitarias. 

2. Descanso y recuperación: 

Permitir que el cuerpo descanse adecuadamente es crucial para optimizar el sistema inmune. Durante el sueño, el organismo se regenera y fortalece sus defensas, por lo que es importante mantener una rutina de descanso saludable y respetar las horas de sueño recomendadas.

3. Contacto con la naturaleza: 

Pasar tiempo al aire libre y en contacto con la naturaleza puede tener beneficios positivos para el sistema inmune. La exposición a la luz solar ayuda a la producción de vitamina D, fundamental para la función inmunológica, y la conexión con la naturaleza puede reducir el estrés y promover la salud y el bienestar en general.

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