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Cómo influyen las hormonas sexuales en el deporte

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¿Por qué hombres y mujeres queman calorías de diferente manera? Y, ¿por qué existen deportes que se les da mejor a un sexo que a otro? ¿Cómo influyen las hormonas sexuales en el deporte?

Es posible que en algún momento hayas practicado deporte con una persona de diferente sexo y, aunque ambos hayáis estado en las mismas condiciones físicas, has observado ciertas diferencias. La respuesta científica es clara.

Las hormonas femeninas y las hormonas masculinas se comportan de forma distinta. Esto es debido a la función que tienen dentro del organismo lo cual, afecta de manera directa a la habilidad deportiva y a la quema de grasa corporal.

Con tal de mejorar el rendimiento deportivo a través de la nutrición basada en la epigenética, en Epixlife te explicamos cómo funcionan las hormonas, y por qué hombres y mujeres tienen unas necesidades celulares distintas.

Hormonas, ¿cómo nos diferencian?

Las hormonas son las encargadas de controlar prácticamente todas las funciones del cuerpo humano. Existe una gran cantidad de hormonas que influyen en el peso, la sudoración, el apetito o el estado anímico, entre otros. Cuando éstas se encuentran en equilibrio, nuestro organismo funciona correctamente. Por el contrario, los desequilibrios hormonales, pueden afectar a nuestra salud. Además, la producción hormonal influye en el metabolismo

Las hormonas sexuales son diferentes en el cuerpo masculino que en el femenino. En este sentido, las hormonas masculinas normalmente son conocidas como andrógenos e intervienen en la producción de espermatozoides. Un ejemplo es la testosterona. En el caso de las hormonas sexuales femeninas, son producidas gracias al ovario y se dividen en estrógenos, progestágenos y andrógenos.

  • Pubertad y hormonas

Debido a la producción hormonal, cuando entramos a la pubertad comienzan a aparecer bastantes diferencias entre ambos sexos. Mientras que, en hombres la secreción de testosterona disminuye en el nacimiento y vuelve a aumentar en la pubertad, aumentando la masa muscular y ósea; en la mujer se comienza a desarrollar el ovario y a secretar estrógenos

Esto tiene un impacto en la anchura de la pelvis, el tamaño de los senos, la grasa corporal y el alargamiento óseo. En las mujeres ese crecimiento óseo alcanza su punto final de dos a cuatro años desde que empieza la pubertad. Por esta razón las mujeres, inicialmente, crecen más que los hombres. Sin embargo, los varones crecerán por más tiempo, lo que les permite alcanzar una mayor altura, peso y tamaño corporal.

  • Grasa corporal y hormonas

Cuando las hormonas gonadotropas comienzan a secretarse en mayor medida ocurren otros cambios. Los estrógenos aumentan el tejido adiposo en la mujer, mientras que los andrógenos incrementan el tejido libre de grasa en los hombres. 

Aunque las mujeres aumentan su masa muscular durante la pubertad, es mucho menor que el que tienen los varones. Esta mayor cantidad de grasa en la mujer se almacena sobre todo en el pecho y en el tejido subcutáneo de miembros inferiores, mientras que los hombres suelen almacenarla en la zona abdominal y la parte superior del cuerpo. 

Es importante mencionar que las mujeres necesitan esa grasa extra para actividades como la reproducción y, por lo tanto, las mujeres tienen un porcentaje de grasa esencial hasta de un 40%, frente al 20% de los varones. 

Esto hace que las mujeres tengan cierta desventaja para liberar el calor corporal durante el ejercicio. Además de manera generalizada, mantienen una mayor dificultad al realizar actividad deportiva donde se debe movilizar su peso contra la gravedad, como la carrera, el salto o la trepa. Sin embargo, esta condición puede favorecer otras actividades deportivas como el nado de larga distancia. 

  • Crecimiento óseo y hormonas.

Las hormonas también influyen en el crecimiento óseo. En cuanto a esto, los hombres experimentan una mayor longitud del brazo y perímetro de tórax y hombro, mientras que las mujeres tienen un mayor diámetro en las caderas. Esto hace que los hombres tengan mayor fuerza en los miembros superiores, pero un descenso del centro de gravedad. 

Esta condición hace posible que las mujeres mantengan una mayor habilidad a la hora de realizar deportes donde se requiere un buen equilibrio y flexibilidad.

  • Actividad física y hormonas

Al presentar un mayor tamaño y volumen cardiaco, el gasto cardiaco de los varones durante la actividad física será mayor, teniendo así un consumo máximo de oxígeno (VO2 máx.) más elevado. Esto hace que tengan una mayor capacidad aeróbica frente a las mujeres. 

Todas estas diferencias se dan por una variedad de factores, entre ellos el efecto de los andrógenos sobre la producción de hemoglobina, y algunos otros como las pérdidas que presentan las mujeres durante el ciclo menstrual y las deficiencias en la ingesta calórica.

Es por ello que las hormonas son responsables de muchas de nuestras diferencias y necesidades en el organismo. Por tal motivo, el entrenamiento entre hombres y mujeres puede ser más fácil o más difícil según la producción hormonal y su equilibrio.

Cómo optimizar el rendimiento deportivo y la producción hormonal

Entender estas diferencias hace que seamos conscientes de la importancia de individualizar el entrenamiento, pero también, con la finalidad de mejorar el rendimiento deportivo y el equilibrio hormonal, conocer nuestra bioinformación contribuye a seguir un plan nutricional personalizado que sea capaz de:

  • Reducir el riesgo de lesiones
  • Estimular la recuperación muscular
  • Fortalecer el sistema cardiovascular  
  • Equilibrar el metabolismo
  • Reducir el riesgo de fatiga
  • Mejorar el descanso

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